Alimentamos crecimiento

Los expertos opinan

Emilio Magallon Botaya

Director Nutrición e Innovación, Inga Food

Control, Eliminación y Erradicación de Enfermedades

Producir con un alto estatus sanitario es muy rentable, trabajar con animales sanos que crecen más, con mejores índices técnicos, mejor IC y GMD, con menos gastos en medicamentos y con menores mermas en la comercialización tiene muchas ventajas. Además de disminuir la mortalidad en todas las fases de la producción.

La sanidad se puede mejorar en base a  implantar un Plan de Mejora Sanitario que incluya una Planificación Estratégica  que establezca unos objetivos globales para la empresa o cooperativa para la que trabajemos y unos objetivos específicos para cada granja en función de su localización, distancia a otras granjas, que tipo de reposición realiza,  barreras físicas , diseño  en cuanto a instalaciones relacionadas con la bioseguridad: silos y muelles de carga fuera del vallado, una única puerta de acceso a la granja , cuarentenas apropiadas ,…y sobre todo del nivel sanitario actual de la granja  y el tipo de producción a la que se dedica. Por supuesto las granjas de selección y multiplicación situadas en el vértice de la pirámide productiva deberán ser libres de la mayoría de las enfermedades.

Lo primero será establecer una Auditoria Sanitaria amplia y rigurosa que dé un análisis exhaustivo de lo que sucede en cada granja desde el punto de vista sanitario. Después se establecerán los objetivos para cada enfermedad y se priorizara actuar sobre las enfermedades que causen mayor impacto económico y sobre aquellas que sea más fácil actuar. Leer más

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Jordi Vila

Genetista de Núcleos de Selección. Hendrix-Genetics

¿Hay que reintroducir supervivencia y rusticidad como estrategia?

Orígenes

La selección natural de genotipos adaptados ha sido uno de los principales motores en la evolución de las especies. Mucho antes de su domesticación, el cerdo salvaje que vagaba en busca de comida no era ajeno al ambiente que le rodeaba. Por aquel entonces, caracteres asociados a supervivencia, robustez y rusticidad constituían una parte mayoritaria del índice de selección ancestral. Fue así durante miles de años. Con la transición hacia la ganadería, los humanos influyeron enormemente en la línea evolutiva del cerdo, empujando la selección hacia morfotipos determinados y premiando a los animales más productivos. Actualmente, los objetivos de selección incluyen un abanico muy diverso de caracteres. Destacan la conversión alimenticia, el crecimiento, la productividad, viabilidad del lechón y calidad de producto. No obstante, hay evidencia de que las líneas genéticas hiperprolíficas presentan una mayor sensibilidad al ambiente, rindiendo solamente en condiciones óptimas de sanidad, alimentación, control ambiental y manejo. Quizás es un buen momento para reintroducir supervivencia y rusticidad de forma sustancial en los programas de selección. Además, existen estudios que demuestran su elevadísimo valor económico.

La mejora en resistencia a enfermedades y rusticidad cuenta con un amplio paquete de medidas. Se espera que el progreso en vacunación, medicación y saneamiento ofrezca avances substanciales. De todos modos, ¿qué puede aportarnos la genética? Leer más

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Dra. Rosa del Campo Moreno

Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Ramón y Cajal e Instituto Ramón y Cajal de Investigaciones Sanitarias (IRYCIS), Madrid.

¿Llegó la hora del armisticio en la batalla
contra los microorganismos?

«Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro», frase célebre de Santiago Ramón y Cajal que se puede leer en la entrada de mi Hospital. Los humanos nos sentimos también capaces de esculpir nuestro destino y escribir nuestra propia historia ¡Para eso se supone que somos los seres más evolucionados sobre la faz de la Tierra! Pero los microorganismos que están en el planeta desde 1 000 millones de años antes que nosotros se empeñan en demostrarnos continuamente nuestra fragilidad. El nuevo virus SARS-CoV-2 ha sido capaz de adaptarse a los receptores de las células humanas causando la enfermedad denominada COVID-19, y gracias a su alta diseminación e infectividad, está escribiendo una importante página de nuestra historia.

En la lucha por la supervivencia, los microorganismos son capaces de adaptarse a casi cualquier condición ambiental, además, en un acto de ‘solidaridad’ entre ellos, comparten material genético lo que les supone una gran ventaja ecológica. Las bacterias son los microorganismos más abundantes y también los más estudiados por el simple hecho de que hemos aprendido a cultivarlas. La Microbiología se ocupa de identificar, caracterizar los patógenos responsables de cuadros infecciosos y buscar el mejor tratamiento antibiótico posible. En 1941 se comercializó por primera vez la penicilina que años antes había descubierto Sir Alexander Fleming, por lo que estas sustancias están disponibles desde hace muy poco tiempo en relación con la evolución humana. Leer más

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Alberto José Redondo Villa

Profesor Titular de Zoología (Sección Etología) Universidad de Córdoba

Comportamiento, bienestar y
reducción de antibióticos

La Etología es la ciencia que estudia el comportamiento de los animales. Los investigadores que trabajan en este campo científico utilizan un método basado en la observación del comportamiento de un modo sistemático y su análisis estadístico para obtener conclusiones. La observación detenida del comportamiento animal no solo es una actividad apasionante, es una herramienta de gestión de valor incalculable que nos puede ahorrar recursos, problemas y contribuir de forma decisiva a reducir el uso de antibióticos en nuestras granjas.

El comportamiento de los animales conforma su modo de relacionarse con el entorno, así responden ante diferentes estímulos con una serie de pautas a cuyo conjunto se denomina etograma. Se trata por tanto de una especie de catálogo que reúne los diferentes tipos de gestos, movimientos, posturas, sonidos y demás respuestas que los animales realizan a lo largo de su vida.

Los etólogos se dieron cuenta de que estas pautas de comportamiento son más estereotipadas de lo que cabía esperar y de que reflejan una serie de motivaciones que nos permiten clasificarlas. Además, si bien hay una diferencia individual, que se ha denominado desde los años 70 personalidad animal, no obstante, hay un patrón común a nivel de especie que nos permite asignar diferentes pautas de comportamiento a estados físicos, motivaciones y reacciones ante diferentes estímulos. Leer más

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