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Los expertos opinan

Uso responsable de antibióticos
en producción porcina

Luis Sanjoaquín

Veterinario de porcino

Como bien sabéis las resistencias a los antibióticos son un problema sanitario de primer orden y es nuestra obligación realizar un uso responsable de ellos.
Considero que un uso responsable de los antibióticos nos aporta un gran número de ventajas; en primer lugar y uno de los más importantes es que son herramientas imprescindibles para hacer frente a determinadas patologías, y su uso indiscriminado genera resistencias perdiendo efectividad frente a patologías y generando bacterias resistentes que pueden ser diseminadas a otras especies, siendo este hecho un tema muy delicado, ya que podrían ser diseminadas a la especie humana.
Pero por otro lado creo que estamos ante una gran oportunidad; pienso esto porque considero que hacemos un gran trabajo en las explotaciones de porcino (por supuesto que tenemos y debemos mejorar), donde cada día estamos evolucionando y mejorando aplicando nuevas técnicas, aumentando nuestras producciones y por supuesto creo que somos capaces de reducir el uso de antibióticos.Muchas veces han sido usados de manera indiscriminada y es por eso y por la mayor profesionalización y especialización de nuestro sector que considero que se puede y se debe controlar su uso.

La reducción es posible; y repito creo que es una gran oportunidad para nuestro sector de cara para mejorar nuestra sanidad y nuestra imagen de cara a la opinión pública; ¿Por qué usar algo que no es necesario?

Pero los cambios nunca vienen solos; tenemos que mejorar determinados aspectos que nos permitan una correcta y lógica disminución de los antibióticos favoreciendo su uso responsable. A continuación pretendo enumerar algunos de estos puntos:

  • Bioseguridad externa e interna: Este punto es fundamental para evitar nuevas patologías en las granjas y controlar lo antes posible aquellas que tenemos. Sin una bioseguridad correcta no controlamos los procesos patológicos y no seremos capaces de reducir el uso de antibióticos.
  • Limpieza y desinfección de las explotaciones: Numerosos estudios nos describen las mejoras en los parámetros productivos de un correcto uso de un protocolo de limpieza y desinfección; sin olvidar en este apartado una de sus partes más importantes: el secado de las instalaciones.
  • Calidad de los piensos: Tenemos que usar un programa de nutrición adecuado para la edad de nuestros animales; conocer perfectamente las características de los piensos que usamos en función de la edad fisiológica de los animales, uso de productos que mejoren la salud intestinal, cuidado con excesos de proteínas,… El uso excesivo e indiscriminado de los antibióticos altera la microbiota de los cerdos. Dentro de este apartado, destacar el control de las micotoxinas como componente esencial de la calidad de los piensos.
  • Calidad del agua: Personalmente he visto un gran avance en las granjas en este aspecto. Existen distintos tratamientos del agua, siendo nuestro objetivo mejorar la calidad química y microbiológica; como bien sabéis el agua es el principal alimento, por lo cual debe ser de la mayor calidad posible.
  • Estrés: Evitar situaciones de estrés en los cerdos
  • Sanidad: Mejorar la sanidad de nuestras granjas. Trabajar perfectamente el sistema TD/TF; nuestro trabajo en bandas debe ser eso intentando por todos los medios evitar el contacto entre animales de diferentes bandas. Conocer perfectamente el status sanitario de las granjas y aplicar el programa vacunal correspondiente. Controlar la adaptación de las cerdas nulíparas en las cuarentenas e introducirlas en las explotaciones una vez que han sido adaptadas y no suponen por si mismas un riesgo para la estabilidad sanitaria de la explotación.
  • Densidad: No trabajar con densidades por encima de las recomendaciones; podemos pensar que no sucede nada en los animales, pero una alta densidad, además de empeorar nuestros parámetros productivos, desencadenará situaciones de stress en los animales reduciendo el consumo y crecimiento en algunos de los individuos, siendo una posible causa de aparición de patologías.
  • Condiciones ambientales: Muchas veces nos olvidamos de las necesidades de los animales y es esencial que los animales se encuentren dentro de la zona de confort térmico.
    Los cerdos en función de su peso necesitan diferentes temperaturas y nuestra labor es proporcionárselas. Si el animal se encuentra en este punto será capaz de manifestar todo su potencial genético y alcanzar sus rendimientos productivos. Si está fuera de esta zona, además de no alcanzar estos valores, ya que destina parte de su metabolismo a conseguir establecer esta zona de confort térmico, puede caer enfermo. Las oscilaciones en los valores térmicos son muy dañinas para los cerdos; un muy claro ejemplo lo tenemos en las salas de maternidad donde los lechones necesitan un rango de temperaturas de 33 – 37ºC durante la primera semana de vida y modificando enormemente su comportamiento si la temperatura no es la correcta, pudiendo en algunos casos desencadenar altas mortalidades como consecuencia de la aparición de diarreas. Pero este ejemplo y con otras consecuencias puede ser aplicado a todos las fases de producción del cerdo; fallos reproductivos, fallos en crecimientos,…
  • Programa vacunal; ante la reducción del uso de antibióticos es donde la prevención adquiere una mayor importancia. Parte importante de esta prevención depende de una perfecta inmunización de los animales mediante el uso de las vacunas adecuadas para el control de las patologías presentes en la explotación.

Este es un pequeñísimo resumen de las mejoras que podemos y debemos realizar en nuestras granjas; con ellas la reducción y el uso responsable de antibióticos será un hecho del que sentirnos orgullosos como sector.

 

- Luis Sanjoaquín

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